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En un mundo cada vez más globalizado, es muy común que hagamos un curso en el extranjero, que trabajemos temporalmente en otro país distinto al de nuestra nacionalidad, e incluso que nos mudemos definitivamente por cuestiones familiares; y sin embargo, el “papeleo” que conlleva realizar éste tipo de movimientos puede resultar en ocasiones excesivamente pesado y laborioso.

Dentro los países miembros de la Unión Europea, estos movimientos migratorios son algo más sencillos de formalizar ante las Administraciones Públicas gracias a que gozamos de libre circulación, pero cuando hablamos de movimientos con terceros países los trámites comienzan a complicarse.

Ante todo, y para evitar futuros problemas, debemos informarnos muy bien de cuáles son los requisitos exigidos para la entrada y estancia en el país al que viajamos. Este proceso de información debe realizarse caso por caso ya que en función de la nacionalidad y las circunstancias personales de cada uno, los pasos a seguir serán diferentes.

Centrándonos en la casuística propia de la migración a España desde un tercer país, es muy importante que tengamos claro cuáles son nuestros objetivos a la hora de solicitar el correspondiente visado y pedir un permiso de residencia, ya que dependiendo del objeto y del periodo de nuestra estancia, deberemos encaminar nuestros pasos hacia la obtención de un permiso de residencia temporal o en su caso, un permiso de residencia permanente.

Tarjeta de residencia de familiar comunitario

Uno de los trámites más comunes, es la obtención de la Tarjeta de Residencia de Familiar Comunitario.

Ésta opción es válida para familiares de ciudadanos con nacionalidad española o de otros Estados miembros de la Unión Europea, o de otro Estado parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo o Suiza, cuando se reúnan con él y vayan a residir en España por un periodo superior a tres meses.

El parentesco, puede ser lateral, si se trata del cónyuge o la pareja de hecho, descendiente, en el caso de los hijos, y ascendiente, en el caso de los padres del ciudadano de la Unión o del cónyuge de éste siempre que estén a su cargo.

Para solicitar la tarjeta de residencia como familiar de ciudadano comunitario, será necesario acreditar el parentesco con el ciudadano de la Unión, que podrá ser trabajador o estudiante, y en todo caso, deberá acreditarse estar en posesión de un seguro de enfermedad y de contar con los medios económicos suficientes para la unidad familiar.

Solicitud de la tarjeta de familiar comunitario

La solicitud deberá realizarse ante la oficina de extranjería o la delegación del gobierno correspondiente de la provincia donde esté residiendo el familiar de la Unión, aportando toda una serie de documentación que puede ser más o menos extensa y costosa en función de cada caso particular. Además, el proceso suele ser largo y tedioso.

Existe una opción fácil, cómoda y sencilla para agilizar todos estos trámites, minimizar las tasas y tributos y evitar acabar perdido en los pasillos de la burocracia: contratar los servicios de un Gestor Administrativo Colegiado.

En Gestoría Administrativa CG estamos especializados en la solicitud de la tarjeta de residencia de familiar comunitario. Nuestra experiencia y los convenios firmados con el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, nos permiten trabajar con sistemas de cita prioritarios, reduciendo así los tiempos necesarios, y evitando los riesgos derivados del desconocimiento de la Ley y su procedimiento administrativo.
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